Jovenes en Red
  Reflexiones
 

 

Huye de las Tentaciones PDF Imprimir E-Mail
Huyendo de las Tentaciones

2'05" (Tiempo que te llevará leer este artículo) 

 

 

 

 

 

"Huye, pues, de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que invocan al Señor con un corazón puro." 2 Tim 2:22 LBLA

Hace algunas semanas, Andrés un amigo que está tomando el curso de Libertad Pura me hizo llegar una anécdota relacionado un hombre de mucho dinero que se quedó sin chofer para su limosina y decidió contratar otro. El puso un desafío en cada entrevista en la cual mostraba un camino cercano a un precipicio, y preguntó a cada chofer que tan cerca podía pasar cada uno del precipicio.  Muchos de los candidatos alardearon de su agilidad y experiencia, dando a entender que podían pasar muy cerca del precipicio sin que el auto se estrellase. Al final ganó un anciano que dijo que él pasaría lo más lejos posible de ese precipicio. Creo que no tengo mucho que decir luego de esto. La enseñanza es sencilla, la aplicación de lo más práctica, el reto de lo más desafiante: Alejémonos de la tentación lo más posible. ¿Qué sentido tiene estar jugueteando con ella? ¿Cuál es el objetivo de abrigar durante mucho tiempo pensamientos que nos pueden llevar tarde o temprano a caer? La sabiduría que manifestamos al evitar cualquier tipo de tentación en nuestras vidas es compensada por Dios por una experiencia constante de paz que nos ayudará a vivir conforme a su voluntad.

Ya es tiempo que dejemos a un lado los riesgos. No estamos llamados a demostrar cuán fuertes o capaces somos de resistir una tentación. Nuestro llamado es a vivir alejados de ella lo más que podamos. Huir es la acción más valiente y sabia que podemos tomar. Ser Libres en Cristo no es el resultado de una prueba de resistencia ante la tentación, sino la de accionar nuestro libre albedrío y decir “NO” a cualquier forma de tentación que se nos presente. No lo piense más, no presuma de aquello que no se le está pidiendo, no haga un esfuerzo humano por sobrellevar aquello que solo divinamente se puede resolver. ¿Ve usted el peligro de caer cerca? Es momento entonces de darse la vuelta y retirarse. Eso se llama vivir en obediencia en busca de la Santidad.

Agua Viva PDF Imprimir E-Mail
Agua Viva
Por Lic. Juan Antonio Gutierrez
2'35" (Tiempo que te llevará leer este artículo)
 
“En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”. - Juan 7:37-38
 
Recuerdo la primera lección que tomé del Curso Libertad Pura, la cual esta enfocada en que aprendamos como saciar nuestra sed, esta sed que sentimos todos los que estamos en pecado es una sed que nos seca lo huesos, que no se satisface con nada y que nos impulsa a beber de fuentes que en lugar de satisfacernos nos dejan más sedientos de nuevo.
 
Para ejemplificar esta situación lo quiero llevar a que recuerde un día de esos donde decidió hacer una larga caminata o decidió subir un volcán y cuando llego a medio tramo, sintió que su boca estaba reseca, por mas que trataba de refrescar su garganta tragando el poco de liquido que produjeron sus glándulas, no era suficiente pues la resequedad le ocasionó una carraspera incomoda que no le dejaba respirar libremente, y de pronto, acude a tomarse una bebida de esas que están saturadas de azúcar la cual llevaba consigo, la
cual le proporciona un sabor delicioso y una frescura momentánea, sin embargo después de iniciar su camino, a los 15 ó 20 minitos transcurridos, la sed que sentía se aumenta debido al exceso de azúcar que contenía la bebida que ingirió, y lo peor, es que el exceso de azúcar de esta bebida, ocasionó que se acumulara una flema espesa en la garganta que definitivamente le limitaba el ingreso del aire a los pulmones y esto hizo que se sintiera más agotado y con deseos de abandonar la meta propuesta, pero si por el contrario en lugar
de haberse tomado esa bebida saturada de azúcar, hubiera ingerido una bebida isotónica, toda esta sed y falta de energía no se hubiera manifestado en su ser, por el contrario estaría lleno de vitalidad y energía para continuar con el cumplimiento de la meta, ya que esta ultima, sustituye los nutrientes y sales perdidos por el esfuerzo y agotamiento.
 
Pues de la misma forma, cuando estamos sedientos por el pecado que está dentro de nosotros, buscamos saciar nuestra sed bebiendo de fuentes que en lugar de satisfacernos nos dejan sedientos de nuevo. Esto se evidencia por medio del fuerte deseo que nos arrastra a la pornografía, masturbación y relaciones ilícitas.
 
Sin embargo encontramos que “Jesús nos ofrece de esa Agua Viva que nos dejará satisfechos, y si bebemos de Él, nunca más tendremos sed” “ Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.” Juan 4:13-14
 
Así que si ¿usted está sediento? Jesús lo invita no importando su pecado a que venga a Él y beba. Acérquese a Él por medio de iniciar su curso de Libertad Pura, el cual utilizó el Señor para libertarme de toda atadura al pecado sexual al saciar toda mi necesidad, para siempre por medio de su palabra.

 
 
  Hoy habia 7 visitantes (8 clics a subpáginas) ¡Aqui en esta página!  
 
Este sitio web fue creado de forma gratuita con PaginaWebGratis.es. ¿Quieres también tu sitio web propio?
Registrarse gratis